Una linda película de chicas para escuchar con volumen muy alto… por la buena banda sonora y no por el talento de las chicas. La cosa es un video clip largo, pero todo tiene su particular y simpática onda y la historia es interesante, supuestamente basada en las verdaderas Runaways.
La rubiecita y la morochita, esas chichis en boga, son guarras a medias, necesitan más drogas reales en sus vidas, volverse unas reales white trash y romperla. Asi y todo, el combo total se la banca bastante, pero no olviden porro antes de empezar.
Estacionó el auto lejos de la puerta, donde no pudiesen verlo esperar bajo el sofocante calor de la tarde con un cigarrillo en los dedos que no fumó. Un rayo de sol traspasó el parabrisas y se apoyó sobre la frente provocando al instante una gota de sudor que cayó suave hasta el cuello, la secó con la manga de la camisa al tiempo que fijaba su vista en la entrada de la casa varios metros delante; un camino de piedras, mucho verde alrededor, sin vecinos cerca. Una inestable torre de cenizas cayó del cigarrillo consumido, había perdido la noción del tiempo pasado. Aún tenía ganas de fumar, sacó un nuevo cigarro del paquete y golpeó la base contra los nudillos (no entendía para que pudiera servir el mecanismo pero quedaba elegante), apoyó el filtro sobre los labios, tomó el encendedor e hizo girar la rueda. Una chispa insuficiente para crear una llama se hizo visible -cuestión de repetir el simple mecanismo para lograr el fuego- pero antes de volver a intentarlo se preguntó cuál sería el sentido. Saciar una repentina e injustificada necesidad de aspirar humo; si lo planteaba de ese modo no comprendía porque razón fumaba desde un principio, no le parecía sabroso ni gratificante. Ese día podía ser un día para dejar el vicio, lo tenía aburrido. Se quitó el cigarro de la boca y lo dejó apoyado sobre el tablero junto al encendedor y una guía de calles de la ciudad.
En exactamente un mes cumpliría treinta y dos años. Lo recordó al mirarse en el espejo retrovisor, más bien lo tuvo en cuenta otra vez. Dibujó con unos temblorosos dedos el contorno de sus ojos, ahí donde se encontraban los leves indicios de una adultez. Estaba bien, se mantenía, llevaba una vida sana en general, seguía siendo atractivo -mejor que muchos conocidos suyos-, lo sabía, pero el inconsciente recuerdo de la edad lo tenía preocupado. No quería envejecer, no aún. Prefirió colocarse los anteojos de sol como una manera simple de esconder las huellas del tiempo.
Miró el reloj en su muñeca, las cinco y doce minutos de la tarde. La hora de llegar, tocar el timbre de la puerta y saludar a esos viejos amigos; los mismos que alguna vez creyó perdidos para siempre cuando guardaba la esperanza de nunca volver. Tomó el cigarrillo y lo puso en su boca, recordó que estaba dejando de fumar, lo había planteado minutos antes ¿Minutos? Parecían horas. Con el tubo blanco de tabaco colgando de la comisura de los labios salió del coche, estiró el cuerpo levantando los brazos para tocar el cielo azul libre de toda nube y bostezó aburrido para contarle a un testigo ausente su estado de ánimo en ese momento. El encendedor había quedado dentro. Lo miró a través del vidrio de la ventana, estaba apoyado sobre el tablero. No quería fumar, no quería llegar a la casa, no quería estar allí. Contempló su reflejo en la ventanilla durante un minuto completo, el cigarro colgando, los lentes que escondían la cara y el desgano estampado. Abrió la puerta, medio cuerpo dentro hasta alcanzar el encendedor y fuera nuevamente, encendió el cigarro y caminó arrepintiéndose de no haber estacionado el auto más cerca.
Sábado al mediodía, la libertad de despertar sin hora, sin importar el resto del día. Mates con alguna factura y/o tostadas con manteca, prendés la computadora; al igual que todos los días no sabés que escuchar para acompañar las bucólicas horas libres. Y de pronto te acordás ese disco que te recomendaron pero que no prestaste atención, ese que trajo tu amigo más culto musicalmente con la promesa del nuevo indie electrónico, la misma exacta razón por la cual no lo habías escuchado antes. Play, pero con la desconfianza a cargo, hasta ya tenés pensado que escuchar enseguida si el disco en cuestión logra aburrirte al corto rato. Pero, oh sorpresa, resulta que comienza con una calma melodía, sueva y rítmica, y antes que puedas darte cuenta la voz –común y familiar en cada tema- te obliga a dejar, con la idea que a cada minuto puede mejorar un poco más. Y ahí está, diez temas que tranquilamente podrían haber salido de un maratón sin cortes de la Metro (dance), pero que en la comodidad de tu casa, con el sol entrando por la ventana y las preocupaciones esperando en la puerta, hacen una banda sonora ideal para sentirte fresco y, porque no, un poco optimista. También cool, pero eso queda en la privacidad.
Hablaba de su segundo disco de estudio, Rules. El primero, Dreams, es lo mismo, pero no me convenció tanto. Por las dudas, háganle un tiempo a cada uno.
Amanece en Bucópolis. El sol por el este, como todos los días.
Un viento suave y fresco hace volar las miles de hojas caídas de los árboles que pavimentan el suelo color amarillo. No hay voces, no hay ruidos más que algún murmullo por ahí. El día recién comienza y si hay algo que esta ciudad tiene de característico es que no posee ningún apuro. La luz asoma con el habitual aplomo de cada día, con su tranquilidad, su ritmo lento y despreocupado. Pura poesía, si no fuese porque es la rutina de la ciudad del eterno ocaso de domingo. Y cuando la rutina comienza, nada es nuevo.
Pasó antes, pasa hoy y pasara mañana (salvo que el mundo acabe), los ciudadanos de Bucópolis no esperan mas que la absoluta ausencia de sorpresas.
¿Quién podría juzgarlos? ¿O acaso criticarlos?
Tu realidad no es su realidad, tu vida no se parece a sus vidas y si los conocieses de seguro los envidiarías. Todo lo que no podemos poseer lo deseamos, lo anhelamos y queremos propio. Es inconsciente, esta en nuestra naturaleza. Y nunca tenemos en cuenta que gran parte de las veces no sabemos convivir con lo que a otros les es natural. Esta ciudad tiene algo que nadie ha sabido tener. Algo tan simple, tan fácil, que me siento incapaz de expresarlo siquiera en una palabra. No es la paz, tampoco su amor. No son sus leyes, bien claro está eso. Su naturalidad tal vez, aunque esa definición bastante vaga parece. El punto es… el punto es algo que voy a ir perdiendo gradualmente y en mayoría a medida que los hechos, o los que conozco como tales al menos, comiencen a confundirse, a cobrar vida, a hablar por si solos. Sea cual sea la cualidad (o casualidad) que hace a este lugar tan particular, su realidad es la que es. ¿Poco claro? Perfecto, así es Bucópolis, la ciudad que lleva con excesivo orgullo el titulo de ser la mas pequeña en existencia. Y en este tema bastantes consientes son que en la antigüedad y mas que nada en la extensa ficción literaria ya existirán ciudades mas reducidas en espacio que ellos, así el detalle de remarcar en existencia a su rótulo cobra sentido.
Una realidad que no existe no es de verdad. Una verdad que no es real es una mentira. Un conjunto de mentiras forman una realidad. Una realidad formada por mentiras es un fraude. Un fraude basado en verdades se transforma en realidad. Una realidad basada en mentiras es un fraudismo.
El disco ideal para el sabado a la tarde, cuando Los Simpsons lograron hartarte.
¿ Electrónica al palo o Rock & Roll post moderno?
Sea cual sea la definición para los expertos músicales, la verdad es que "This Is Happening" es de lo mejor que el año 2010 ha creado en materia músical. Mucho bajo, ritmos repetidos, temas que te hacen bailar, seas de los que se peinan el jopo para salir de paranda, o no.
LCD Soundsystem la rompe, te alegra, te satisface y, lo mejor, te quita el prejuicio acerca de los sintetizadores, las voces melosas y las duraciones de más de ocho minutos por tema.
Dance Yrself Clean es el primer tema y ya te pone a tono
One Touch me hizo acordar a Kraftwerk durante todo el tema.
All I Want, el cuarto. Por un momento se olvida que es una banda con base tecno y se pone a rockear del mejor modo.
Pow Pow es el que más me gusta, tal vez por los gritos, tal vez por la incoherencia total del tema completo o simplemente porque es de lo más fiestero y alegre en el total de nueve temas.
No voy a cansarme de recomendar este disco. http://www.descargasmix.com/lcd-soundsystem-this-happening-2010-mp3/